ALIMENTACIÓN PARA DEPORTISTAS: QUÉ Y CUÁNTO COMER.
La alimentación para un deportista es clave para mejorar el rendimiento deportivo así como poder realizar constantes pruebas o entrenamientos con sobreesfuerzo y recuperar las fuerzas a tiempo.
Ya se comentó en su día que generalmente se asocian los hidratos de carbono a la dieta de los deportistas, pudiendo caer en el error de “idolatrar” al macarrón o al espagueti como la clave del éxito de que alguien rinda con brillantez en la práctica de un deporte.
Un aspecto que hay que tener claro es que la alimentación a la que debemos recurrir para compensar el esfuerzo del ejercicio depende del tipo de deporte que practiquemos, del estado de forma en que nos encontremos y de las condiciones ambientales. No será difícil comprender por tanto, que no es la misma alimentación la que debe seguir un ciclista de ruta a la de un jugador de baloncesto o un saltador de pértiga a la de un esquiador de fondo.
Si practicas deporte con asiduidad, aparte de indicar que eres una persona activa (Producto relacionado: Be-Active) debes tener en cuenta aportar alimentos energéticos (Producto relacionado: Energi-vitt) en tu dieta, en mayor cantidad cuanta mayor intensidad, fuerza, velocidad y resistencia combines en tu entrenamiento.
Los alimentos más energéticos: los que contienen HIDRATOS DE CARBONO Y GRASAS.
Hidratos de carbono: Nos proporcionan la glucosa, almacenada en forma de glucógeno en el hígado y en los músculos. Si este almacenamiento se agota durante el ejercicio, nuestro organismo lo nota y empieza el malestar, la sensación de estar sin fuerzas o lo que comúnmente denominan los ciclistas como “pájara”. Los hidratos de carbono complejos (frutas, legumbres, patatas y arroz integral) son buenísimos para los deportes de larga duración al tardar más en ser absorbidos por el organismo. Y si necesitamos hidratos de carbono de fácil y rápida asimilación deberemos tomar pan, arroz blanco, glucosa, barritas de cereales, etc.
Las grasas: Tienen también su importancia en la dieta del deportista aportando ácidos grasos esenciales y facilitando la absorción de vitaminas liposolubles. Dentro de las grasas, debemos descartar las saturadas, típicas en la bollería, los embutidos, etc, e incluir en la dieta las grasas insaturadas (monoinsaturdas y poliinsaturadas) en forma de aceites vegetales, pescados azules (ricos en ácido grasos omega 3) (Producto relacionado: Omega 3) y soja.
Y por último, importantísimo completar la dieta del deportista con una correcta hidratación. La pérdida de líquido mediante el sudor debe plantearnos una correcta reposición a base de agua y electrolitos para evitar la deshidratación y que no contribuya esa pérdida de líquidos a que aparezca esa famosa “pájara” a la que hacíamos mención anteriormente. Además de agua, es bueno utilizar bebidas isotónicas para incorporar elementos que perdemos mediante el sudor como potasio, sodio, calcio, magnesio o fósforo, pero siempre teniendo en cuenta que la sudoración haya sido excesiva y acorde con un gran esfuerzo. No es cuestión de abusar de las bebidas isotónicas si no se ha producido una pérdida importante de sudor, ¿entendido?
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