SÍNDROME POSTVACACIONAL: SIGUE CON BUEN TIEMPO, SIGUE CON BUENA CARA

El síndrome postvacacional está presente en estos días en la mente y en las conversaciones de todos aquellos que se incorporan de nuevo al trabajo. La vuelta a depender del despertador para levantarse, las prisas por llegar a tiempo, el sentimiento de pérdida de tiempo en los atascos, la convivencia con los compañeros, las directrices de los jefes, etc. Todo esto hace que desde hace mucho tiempo se hable del “Síndrome Postvacacional” como un mal padecido por todo aquel que ha pasado un significativo tiempo de vacaciones y experimenta una especie de pánico al volver a su actividad.
¿Sabes cuáles son los síntomas del Síndrome Posvacacional?
Somnolencia diurna: Debido al cambio de horarios en las horas de descanso. Seguimos con el hábito adquirido en las vacaciones de acostarnos de madrugada, no madrugar en exceso y hacer uso de la siesta. Esto hace que al incorporarse al trabajo tardemos en dormirnos a una hora prudente, lo que crea molesta inquietud por no conseguir el placentero sueño… ¿te sueña verdad? (Producto relacionado: Zzzz)
Depresión: Si los pensamientos durante las horas de trabajo se basan en momentos específicos y placenteros de las vacaciones, se creará un halo de tristeza durante nuestra actividad laboral que nos hará entristecer y no rendir oportunamente.
Dolores: De cabeza o musculares, suelen aparecer ante la presencia de ambientes cargados, falta de luz, trabajos con una gran actividad física, etc. Se debería tener en cuenta estos factores los primeros días para evitar la aparición del dolor.
Desgana: De los peores síntomas si no queremos llevarnos la bronca del jefe. El hecho de reaccionar con apatía a nuestro trabajo puede influenciar en los objetivos que nos tengan establecidos dentro del mismo, perjudicar al resto de compañeros o despertar el “monstruo” que pueda llevar dentro tu jefe… (Producto relacionado: Vitta+)
¿Sabes como evitar o minimizar el Síndrome Posvacacional?
En la actualidad, la tendencia de los periodos vacacionales es la de acortarlos en su duración y repartirlos a lo largo del año y eso beneficia a controlar el síndrome en cuestión. Cuanto más largo sea el periodo de vacaciones disfrutado, más difícil será acostumbrarse a la vuelta al trabajo. Por ello, los doctores y psicólogos que indagan sobre el “síndrome postvacacional” cuantifican en más de tres semanas el periodo en el que existen más posibilidades de caer en los síntomas anteriormente comentamos. Por lo tanto, ya a la hora de elegir la duración del periodo de vacaciones, podemos evitar aspectos del síndrome postvacacional.
Otro consejo es el de plantearse los últimos días de vacaciones con horarios y rutinas cercanos al horario laboral, sobre todo respecto a las horas de descanso, para poder dormir a la hora oportuna y no dar vueltas en la cama…
Y quizás el consejo más directo, a la vez que muy personal, es el de estar a gusto en tu puesto de trabajo, ya que si no lo estás, pasarás por padecer el “Síndrome postvacacional” durante un largo tiempo a la vez que padecer “Síndrome del empleado quemado”.
Sabías que…. Este año 2009 se prevé un descenso del número de afectados por síndrome postvacacional debido a la actual crisis económica y la preocupación por quedar englobado en la amplia lista de parados…
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