ESTRÉS Y ANSIEDAD EN EL TRABAJO: SUS EFECTOS EN EL ORGANISMO
El estrés tal y como lo conocen el común de las personas, indica un estado de nerviosismo constante, impaciencia, falta de tiempo, vida frenética, irritabilidad, insomnio, etc. Si todos estos factores los asociamos al trabajo, donde generalmente pasamos parte de nuestro tiempo diario, semanal y mensual, puede provocar y provoca, trastornos físicos que pueden incomodar en exceso a cualquier empleado de una empresa.
Tristes noticias nos han llegado al respecto desde Francia (www.smfdiario.com), donde se han producido numerosos suicidios de trabajadores, tras convivir en un clima laboral inundado por el estrés, anegando por completo su salud mental.
En realidad, el estrés, según diversos expertos en psicología, es un mecanismo de alerta que posee nuestro cuerpo, capitaneado por el cerebro, que proporciona una serie de respuestas a modo de alerta ante situaciones que incomodan la vida y ritmo diarios de la persona. Dicho así, parece que al estrés se le puede sacar el lado positivo, tópico aplicable a muchas cosas, pero que instalado en nuestro ámbito laboral provoca diversos efectos negativos en el organismo.
Los síntomas más claros del estrés son:
Ansiedad, dolores musculares, dolor de cabeza, cansancio, falta de apetito, memoria, irritabilidad, problemas digestivos, frustración, bruxismo.
Al padecer constantemente en el trabajo estos síntomas, el cerebro emitirá señales al resto del organismo para que se aumenten las pulsaciones y la respiración, consiguiendo un aporte extra de oxígeno en la sangre que pueda prevenir la situación de supuesto riesgo a la que hace frente el cerebro tras detectar esos “anuncios”. El aumento de tensión arterial se produce de inmediato, por lo que el aporte sanguíneo al corazón se incrementa corriendo el riesgo de derivar en infarto de miocardio o arritmias si se prolonga o se habitúa al torrente sanguíneo a convivir bajo una tensión arterial alta. Esta actividad arterial tan frenética puede desembocar en la paralización de las funciones del sistema digestivo, de la ralentización en la secreción de saliva (sensación de boca seca) o de constante dilatación de las pupilas.
Otra respuesta que se genera en le cerebro es el envío de señales a las glándulas suprarrenales, las cuales liberarán sustancias como el cortisol, que alteran el organismo.
Sabías que… Un 6’3% de los europeos sufren diversas patologías sin causa física concreta, provocadas por el estrés.
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