ATENCIÓN Y CONCENTRACIÓN PARA LA BUENA MEMORIA

El buen estado de nuestra memoria es imprescindible para la vida cotidiana, puesto que con ella somos capaces de cumplir acciones tan cotidianas como regresar al coche en el parking del centro comercial, deshacer el camino a casa, introducir el “pin” en el teléfono, preparar recetas habituales en nuestra dieta, etc.
En general, la memoria es el gran “disco duro” que nos suministra información para poder formar nuevas ideas y resolver soluciones en base a recuerdos y conceptos que ya habíamos adquirido en otras ocasiones.
Para poder tener una buena memoria (Producto relacionado: Memo-vitt), hemos de tener ese “disco duro” bien organizado y entrenado mediante “funciones cognitivas” que nos permitan recibir información del entorno, organizarla, memorizarla y que pueda estar lista para el momento que la necesitemos.
De las diversas “funciones cognitivas” que nos ayudan a tener ejercitada y ordenada la memoria, hoy vamos a comentar la “ATENCIÓN” y la “CONCENTRACIÓN”
ATENCIÓN, en psicología, es una cualidad de la percepción que hace de “filtro” de los estímulos que nos rodean y discrimina cuáles son relevantes y cuáles no, dándoles la prioridad oportuna.
CONCENTRACIÓN (Producto relacionado: Concentra-vitt), es el proceso en el que se establece una focalización hacia lo más relevante de la información que nos rodea, inhibiéndonos de los posibles estímulos sin interés para la actividad que estamos desarrollando.
¿Qué puede hacer que tengamos falta de atención y concentración?
Estrés: Un poco de estrés es bueno, incluso es un instinto de atención natural del organismo (artículo sobre el estrés en el trabajo). Pero a “dosis” grandes de estrés y con multitud de cosas en la cabeza, la capacidad de atención es menor.
Depresión: Trastornos de memoria y depresión es más que común que “vayan de la mano” por lo que se intenta fomentar la atención y concentración en pacientes depresivos (Producto relacionado: Antidep-Vitt).
Medicamentos: Ciertos fármacos son propensos a generar problemas de memoria. Antiepilépticos, Anticolinérgicos o Benzodiacepinas son algunos de ellos.
Alcohol y drogas: Son sustancias cuyo consumo entra siempre en conflicto con las “funciones cognitivas” necesarias para la buena memoria, afectando a la orientación el juicio, el razonamiento y cómo no, a la atención y la concentración.
91 435 16 58

