RELAJARSE O VIVIR, ESA ES LA CUESTIÓN
Corren tiempos difíciles para la sociedad: crisis económica, cambio climático, guerras, etc. Aún evadiéndonos de todo esto, resulta muy difícil hoy en día llegar a una relajación plena. La tendencia en las sociedades actuales, incluida la española, es vivir al día, inmersos en prisas y “quehaceres”, en ir y venir, en entrar y salir, en subir y bajar, sin poder pensar nunca en estar en un lugar o en un estado “neutro”. ¿Alguna vez te has planteado dedicar 10 minutos al día a quedarte parado en un sitio, sin pensar, sin actuar, sin escuchar?
En nuestra vida diaria, esa vida de los múltiples “quehaceres” que relataba anteriormente, sometemos a nuestro cerebro a un continuo estado de alerta, dando constantes órdenes a nuestro cuerpo que llega a agotarnos por completo, independientemente de que nuestros trabajos sean más o menos sedentarios.
El hecho de pensar en una relajación profunda nos resulta un objetivo de difícil consecución, sin poder hacer un balance interior de nuestra vida cada poco tiempo y en la que solo bastaría con 10 minutos de relajación plena, en silencio, tumbado, con los ojos cerrados, sin pensar en nada.
¿Qué beneficios pueden tener 10 minutos de relajación plena al día?
Si fuéramos capaces durante ese breve tiempo diario de conseguir un entorno tranquilo y silencioso, una posición cómoda (preferentemente tumbado boca arriba), cerrar los ojos y adoptar una actitud pasiva, con el pensamiento en blanco, veríamos reflejados en nuestro organismo varios cambios positivos como:
• Disminución del ritmo cardiaco y respiratorio
• Prevención del infarto de miocardio al ralentizar el latido del corazón
• Mejora de la vasodilatación combatiendo así la hipertensión
• Aumento de ondas cerebrales alfa y mayor claridad mental
• Disminución de actividad en el sistema nervioso simpático
• Regulación del sistema nervioso parasimpático disminuyendo la adrenalina y cortisol en sangre.
• Reducción de niveles de insomnio
¿Qué técnicas elijo para conseguir esa relajación?
Pensarás que para conseguir esos niveles de relajación hacen falta grandes espacios, costosos tratamientos o médicos especialistas para conseguirlo. Pues te proponemos que únicamente le dediques 10 minutos al día a practicar la postura más relajante del YOGA: “postura Savasana”.

Lugar: La habitación de tu casa en la que menos ruido haya, con una alfombra, manta o toalla de grandes dimensiones.
Postura: Tumbado boca arriba en la alfombra, manta o toalla, piernas y brazos ligeramente separados del eje central del cuerpo (la línea recta que une frente, barbilla y ombligo)
Respiración: Suave, inspirando aire por la nariz y espirando por la boca.
Resultado: Hasta que no lo practiques no lo sabrás….
91 435 16 58


