UÑAS POSTIZAS O NATURALES, ¿SABES CUIDARLAS?
Las uñas pueden resultar para las personas algo más que una parte del cuerpo y llegar a significar un reflejo de elegancia, un complemento cromático de una prenda de vestir o simplemente un escaparate de higiene hacia el resto de personas.
Si alguna vez hemos comentado que la piel es el auténtico espejo de nuestra salud, lo mismo podríamos decir con el aspecto de las uñas, tantas veces reveladoras e indicadoras de salud y bienestar o por el contrario, de trastornos alimentarios, falta de higiene o profesiones ingratas para el cuidado de las mismas…
No descuides el aspecto de tus uñas, nútrelas y fortalécelas desde dentro para que puedas y puedan notarlo por fuera. Sin necesidad de recurrir a uñas postizas, puedes tener unas uñas bonitas y sanas, siempre puedes apostar por fortalecer tus propias uñas de manera natural. Una alimentación adecuada aporta al organismo todas las vitaminas y minerales necesarios para la regeneración de las células que constituyen las uñas, la piel y el cabello. Cuando se producen carencias de alguna de estas sustancias, el organismo se resiente y no forma estas estructuras adecuadamente. Las uñas se vuelven frágiles y quebradizas cuando hay una merma de aminoácidos en la alimentación, a lo que habría que añadir el “estrés” al que las sometemos debido al trabajo, cambios de temperatura, etc.
Es recomendable que introduzcas en tu dieta alimentos ricos en sales minerales tales como calcio, yodo, cinc y hierro. (Producto relacionado: Calcio+vitamina D) presentes en lácteos, espinacas, lentejas, alimentos ricos en vitamina A, como las hortalizas de color rojo o amarillo, y en vitamina B, en la levadura de cerveza.
Y si no te convencen tus uñas naturales y vas a recurrir a los implantes, deberías tener en cuenta ciertos aspectos de higiene y cuidados generales de las uñas postizas para evitar hongos e infecciones.
Hoy en día existen implantes de uñas a imagen y semejanza de las reales, fabricadas con materiales varios como porcelana, gel o acrílicos, haciéndolas cómodas y fáciles de reparar, como si fuera una uña natural. Pero hay que tener cuidado con el uso de los adhesivos que se emplean en su colocación porque pueden provocar molestas reacciones alérgicas o a apariciones de hongos asociadas a la falta de higiene. Así que más te vale cuidarlas como si fueran naturales, limpiando muy bien con desinfectantes (alcoholes) las zonas de contacto y volviéndolas a pegar de nuevo tras la limpieza si fuera necesario.
Y por último, si eres de los que te muerdes las uñas… debes saber que también es perjudicial para el resto de la piel y que al mordértelas estás incitando a bacterias y hongos a entrar en tu cuerpo y evidentemente con no muy buenas intenciones…. Piensa si cuando te muerdes las uñas tienes las manos limpias..
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