Para conseguir un estado de salud óptimo debemos seguir un estilo de vida adecuado.
Ejercicio físico
Los 2 factores principales que intervienen en nuestro estado de salud son la genética y nuestro estilo de vida. Sobre el primero no podemos actuar, pero este último es el que determina que una enfermedad se desarrolle o no. En el estilo de vida influye tanto nuestra dieta como la actividad física.
Practicar ejercicio físico de forma moderada y regular equilibra, además, la energía que ingerimos y la que gastamos.
Podemos clasificar la actividad física en 2 grandes grupos: aeróbica (dinámica) y anaeróbica (estática). El ejercicio aeróbico es, p.ej., caminar, nadar, bicicleta… y el anaeróbico, levantar pesas… El primero va a mejorar nuestro sistema cardiovascular y a reducir o controlar la grasa corporal, además sabemos que éste mejora también las condiciones mentales y el estado de ánimo.
Lo ideal, es practicar al menos 30 minutos al día de ejercicio aeróbico. ¡Las personas físicamente activas disfrutan de una mayor calidad de vida!